Idilio

Tú querías que yo te dijera el secreto de la primavera. Y yo soy para el secreto lo mismo que es el abeto. Árbol cuyos mil deditos señalan mil caminitos. Nunca te diré, amor mío, por qué corre lento el río. Pero pondré en mi voz estancada el cielo ceniza de tu mirada. ¡Dame vueltas,… Seguir leyendo Idilio

Grito hacia Roma

Manzanas levemente heridas por finos espadines de plata, nubes rasgadas por una mano de coral que lleva en el dorso una almendra de fuego, Peces de arsénico como tiburones, tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud, rosas que hieren Y agujas instaladas en los caños de la sangre, mundos enemigos y amores cubiertos… Seguir leyendo Grito hacia Roma

Gloria: oro, incienso y mirra

Fresquísimas violas. Bandadas de rubores levantados por este don de lágrimas que enlaza la muchedumbre de las viejecillas con la niña y el niño de mi frente. Fresquísimas violas. Sí. Del aire, del aire por el aire sin tu cristal, coros en aspa fija en un punto.

Gacela del amor maravilloso

Con todo el yeso de los malos campos eras junco de amor, jazmín mojado. Con sur y llama de los malos cielos eras rumor de nieve por mi pecho. Cielos y campos anudaban cadenas en mis manos. Campos y cielos azotaban las llagas de mi cuerpo.

Gacela del amor con cien años

Suben por la calle los cuatro galanes. Ay, ay, ay, ay. Por la calle abajo van los tres galanes. Ay, ay, ay. Se ciñen el talle esos dos galanes. Ay, ay. ¡Cómo vuelve el rostro un galán y el aire! Ay. Por los arrayanes se pasea nadie.