Nadie comprendía el perfume de la oscura magnolia de tu vientre. Nadie sabía que martirizabas un colibrí de amor entre los dientes. Mil caballitos persas se dormían en la plaza con luna de tu frente, mientras que yo enlazaba cuatro noches tu cintura, enemiga de la nieve. Entre yeso y jazmines, tu mirada era un… Seguir leyendo Gacela del amor imprevisto
Etiqueta: Salvador Dalí
Gacela del amor desesperado
La noche no quiere venir para que tú no vengas ni yo pueda ir. Pero yo iré aunque un sol de alacranes me coma la sien. Pero tú vendrás con la lengua quemada por la lluvia de sal. El día no quiere venir para que tú no vengas ni yo pueda ir. Pero yo iré… Seguir leyendo Gacela del amor desesperado
Gacela del amor con cien años
Suben por la calle los cuatro galanes. Ay, ay, ay, ay. Por la calle abajo van los tres galanes. Ay, ay, ay. Se ciñen el talle esos dos galanes. Ay, ay. ¡Cómo vuelve el rostro un galán y el aire! Ay. Por los arrayanes se pasea nadie.
Gacela de la terrible presencia
Yo quiero que el agua se quede sin cauce. Yo quiero que el viento se quede sin valles. Quiero que la noche se quede sin ojos y mi corazón sin la flor del oro. Que los bueyes hablen con las grandes hojas y que la lombriz se muera de sombra. Que brillen los dientes de… Seguir leyendo Gacela de la terrible presencia
Gacela de la raíz amarga
Hay una raíz amarga y un mundo de mil terrazas. Ni la mano más pequeña quiebra la puerta de agua. ¿Dónde vas? ¿adónde? ¿dónde? Hay un cielo de mil ventanas ?batalla de abejas lívidas? y hay una raíz amarga. Amarga. Duele en la planta del pie, el interior de la cara y duele en el… Seguir leyendo Gacela de la raíz amarga
Gacela de la huida
Me he perdido muchas veces por el mar con el oído lleno de flores recién cortadas. Con la lengua llena de amor y de agonía muchas veces me he perdido por el mar, como me pierdo en el corazón de algunos niños. No hay nadie que al dar un beso no sienta la sonrisa de… Seguir leyendo Gacela de la huida
Falsete
¡Ay, petenera gitana! ¡Yayay petenera! Tu entierro no tuvo niñas buenas. Niñas que le dan a Cristo muerto sus guedejas, y llevan blancas mantillas en las ferias. Tu entierro fue de gente siniestra. Gente con el corazón en la cabeza, que te siguió llorando por las callejas. ¡Ay, petenera gitana! ¡Yayay petenera!
Es verdad
¡Ay qué trabajo me cuesta quererte como te quiero! Por tu amor me duele el aire, el corazón y el sombrero. ¿Quién me compraría a mí este cintillo que tengo y esta tristeza de hilo blanco, para hacer pañuelos? ¡Ay qué trabajo me cuesta quererte como te quiero!
Encuentro
Ni tú ni yo estamos en disposición de encontrarnos. Tú… por lo que ya sabes. ¡Yo la he querido tanto! Sigue esa veredita. En las manos tengo los agujeros de los clavos. ¿No ves cómo me estoy desangrando? No mires nunca atrás, vete despacio y reza como yo a San Cayetano, que ni tú ni… Seguir leyendo Encuentro
En el instituto y en la universidad
La primera vez no te conocí. La segunda, sí. Dime si el aire te lo dice. Mañanita fría yo me puse triste, y luego me entraron ganas de reírme. No te conocía. Sí me conociste. No me conociste. Ahora entre los dos se alarga impasible, un mes, como un biombo de días grises. La primera… Seguir leyendo En el instituto y en la universidad
