Ni tú ni yo estamos en disposición de encontrarnos. Tú… por lo que ya sabes. ¡Yo la he querido tanto! Sigue esa veredita. En las manos tengo los agujeros de los clavos. ¿No ves cómo me estoy desangrando? No mires nunca atrás, vete despacio y reza como yo a San Cayetano, que ni tú ni… Seguir leyendo Encuentro
En el instituto y en la universidad
La primera vez no te conocí. La segunda, sí. Dime si el aire te lo dice. Mañanita fría yo me puse triste, y luego me entraron ganas de reírme. No te conocía. Sí me conociste. No me conociste. Ahora entre los dos se alarga impasible, un mes, como un biombo de días grises. La primera… Seguir leyendo En el instituto y en la universidad
El silencio
Oye, hijo mío, el silencio. Es un silencio ondulado, un silencio, donde resbalan valles y ecos y que inclina las frentes hacia el suelo.
El rey de Harlem
Con una cuchara arrancaba los ojos a los cocodrilos y golpeaba el trasero de los monos. Con una cuchara. Fuego de siempre dormía en los pedernales, y los escarabajos borrachos de anís olvidaban el musgo de las aldeas. Aquel viejo cubierto de setas iba al sitio donde lloraban los negros mientras crujía la cuchara del… Seguir leyendo El rey de Harlem
El poeta pide a su amor que le escriba
Amor de mis entrañas, viva muerte, en vano espero tu palabra escrita y pienso, con la flor que se marchita, que si vivo sin mí quiero perderte. El aire es inmortal. La piedra inerte ni conoce la sombra ni la evita. Corazón interior no necesita la miel helada que la luna vierte. Pero yo te… Seguir leyendo El poeta pide a su amor que le escriba
El paso de la siguiriya
Entre mariposas negras va una muchacha morena junto a una blanca serpiente de niebla. Tierra de luz, cielo de tierra. Va encadenada al temblor de un ritmo que nunca llega; tiene el corazón de plata y un puñal en la diestra. ¿Adónde vas, siguiriya, con un ritmo sin cabeza? ¿Qué luna recogerá tu dolor de… Seguir leyendo El paso de la siguiriya
El lagarto está llorando
El lagarto está llorando. La lagarta está llorando. El lagarto y la lagarta con delantalitos blancos. Han perdido sin querer su anillo de desposados. ¡Ay, su anillito de plomo, ay, su anillito plomado! Un cielo grande y sin gente monta en su globo a los pájaros. El sol, capitán redondo, lleva un chaleco de raso.… Seguir leyendo El lagarto está llorando
El diamante
El diamante de una estrella Ha rayado el hondo cielo, Pájaro de luz que quiere Escapar del universo Y huye del enorme nido Donde estaba prisionero Sin saber que lleva atada Una cadena en el cuello. Cazadores extrahumanos Están cazando luceros, Cisnes de plata maciza En el agua del silencio. Los chopos niños recitan La… Seguir leyendo El diamante
El café de chinitas
1 En el café de Chinitas dijo Paquiro a su hermano: «Soy más valiente que tú, más torero y más gitano». 2 En el café de Chinitas dijo Paquiro a Frascuelo: «Soy más valiente que tú, más gitano y más torero». 3 Sacó Paquiro el reló y dijo de esta manera: «Este toro ha de… Seguir leyendo El café de chinitas
Despedida
Si muero, dejad el balcón abierto. El niño come naranjas. (Desde mi balcón lo veo). El segador siega el trigo. (Desde mi balcón lo siento). ¡Si muero, dejad el balcón abierto!
