Amparo ¡qué sola estás en tu casa vestida de blanco! (Ecuador entre el jazmín y el nardo). Oyes los maravillosos surtidores de tu patio, y el débil trino amarillo del canario. Por la tarde ves temblar los cipreses con los pájaros, mientras bordas lentamente letras sobre el cañamazo. Amparo, ¡qué sola estás en tu casa,… Seguir leyendo La Lola
La cogida y la muerte
A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó… Seguir leyendo La cogida y la muerte
La casada infiel
Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela, pero tenía marido. Fue la noche de Santiago y casi por compromiso. Se apagaron los faroles y se encendieron los grillos. En las últimas esquinas toqué sus pechos dormidos, y se me abrieron de pronto como ramos de jacintos. El almidón de su… Seguir leyendo La casada infiel
Juan Ramón Jiménez
En el blanco infinito, nieve, nardo y salina, perdió su fantasía. El color blanco, anda, sobre una muda alfombra de plumas de paloma. Sin ojos ni ademán, inmóvil sufre un sueño. Pero tiembla por dentro. En el blanco infinito, ¡qué pura y larga herida dejó su fantasía! En el blanco infinito. Nieve. Nardo. Salina.
In memoriam
Dulce chopo, Dulce chopo, Te has puesto De oro. Ayer estabas verde, Un verde loco De pájaros Gloriosos. Hoy estás abatido Bajo el cielo de agosto Como yo frente al cielo De mi espíritu rojo. La fragancia cautiva De tu tronco Vendrá a mi corazón Piadoso. ¡Rudo abuelo del prado! Nosotros, Nos hemos puesto De… Seguir leyendo In memoriam
Idilio
Tú querías que yo te dijera el secreto de la primavera. Y yo soy para el secreto lo mismo que es el abeto. Árbol cuyos mil deditos señalan mil caminitos. Nunca te diré, amor mío, por qué corre lento el río. Pero pondré en mi voz estancada el cielo ceniza de tu mirada. ¡Dame vueltas,… Seguir leyendo Idilio
Grito hacia Roma
Manzanas levemente heridas por finos espadines de plata, nubes rasgadas por una mano de coral que lleva en el dorso una almendra de fuego, Peces de arsénico como tiburones, tiburones como gotas de llanto para cegar una multitud, rosas que hieren Y agujas instaladas en los caños de la sangre, mundos enemigos y amores cubiertos… Seguir leyendo Grito hacia Roma
Gloria: oro, incienso y mirra
Fresquísimas violas. Bandadas de rubores levantados por este don de lágrimas que enlaza la muchedumbre de las viejecillas con la niña y el niño de mi frente. Fresquísimas violas. Sí. Del aire, del aire por el aire sin tu cristal, coros en aspa fija en un punto.
Gacela del niño muerto
Todas las tardes en Granada, todas las tardes se muere un niño. Todas las tardes el agua se sienta a conversar con sus amigos. Los muertos llevan alas de musgo. El viento nublado y el viento limpio son dos faisanes que vuelan por las torres y el día es un muchacho herido. No quedaba en… Seguir leyendo Gacela del niño muerto
Gacela del mercado matutino
Por el arco de Elvira quiero verte pasar Para saber tu nombre y ponerme a llorar. ¿Qué luna gris de las nueve te desangró la mejilla? ¿Quién recoge tu semilla de llamarada en la nieve? ¿Qué alfiler de cactus breve asesina tu cristal? Por el arco de Elvira voy a verte pasar para beber tus… Seguir leyendo Gacela del mercado matutino
